CARENCIA DE UN PLAN O MÉTODO EN LA COMPRENSIÓN Y SOLUCIÓN DE PROBLEMAS MATEMÁTICOS
La comprensión.
Una de las más grandes
preocupaciones a nivel educativo en todos los niveles y en todas las áreas del
conocimiento esta represento por la comprensión en cuanto a cómo se
produce, los factores que la facilitan y
los métodos para llevar a cabo proyectos, unidades didácticas, actividades,
entre otros; que realmente conduzcan a la comprensión del estudiante en un
determinado tema, por ende, nace el interrogante:
¿Qué es comprensión?
¿Qué es comprensión?
Para Perkins (1999),
“comprender es la habilidad de pensar y actuar con flexibilidad a partir de lo
que uno sabe”. El estudiante no solo tiene la información que se necesita,
sino, que sabe cómo usarla en un contexto determinado como por ejemplo la
huerta escolar.
Para Gardner (2000), “lo
importante es que los estudiantes exploren con una profundidad suficiente un
número razonable de ejemplos para que puedan ver cómo piensa y actúa un
científico, un geómetra, un artista, un historiador”. Cuando el estudiante
explora por medio de ejemplos está en la práctica de lo que comprensión y sabe
argumentar con razones y esto lo lleve a ser experto en un determinado campo.
Otra de las definiciones la
proponen: Blythe y col (1999), quienes señalan que la comprensión va más allá
de definir y desarrollar habilidades básicas; por el contrario, se refiere al estímulo que se le da al
pensamiento con actividades como: “explicar, demostrar, dar ejemplos,
generalizar, establecer analogías, volver a presentar el tópico de una nueva
forma”.
Todas las definiciones se
pueden desarrollar en la huerta escolar para que el estudiante desarrolle su
comprensión en general, pero, lo que se busca en especial es:
La comprensión en matemáticas.
La comprensión en esta
materia se puede observar por medio del desarrollo de situaciones nuevas como
la solución de problemas donde el niño puede aplicar lo aprendido; cambiando
algunas cosas de un teorema o de un problema, si el estudiante demuestra estar
enredado quizá no compendio la temática, en la solución de problemas, cuando el estudiante está en capacidad
resumir, redondear, coordinar lo esencial, es decir, plasma las relaciones que
hizo en una respuesta correcta, eso es lo que conocemos como comprensión, Van
(1957).
El mismo autor, asegura que
las respuestas correctas no son en sí mismas garantías de comprensión; el
estudiante la pudo encontrar por casualidad y no por una intensión. Para
corroborar “se le da otro problema con una presentación distinta pero con la
misma estructura. La manera de afrontar el nuevo problema ahora sí será
decisiva para determinar si hay o no hay comprensión”. Se narra la necesidad de
poseer una estructura que ayude a la comprensión de un problema, aunque, esto también
depende del nivel de confianza entre docente-estudiante, porque, la comprensión
es difícil de detectar en un ambiente de juez y condenado.
La
comprensión en problemas matemáticos.
Para Polya (1991), es el
primer paso para solucionar un problema, consiste en, dar respuesta a las
siguientes preguntas:
• ¿Cuál es la incógnita? ¿Cuáles son los datos?
• ¿Cuál es la condición? ¿Es la condición suficiente para
determinar la incógnita? ¿Es insuficiente? ¿Redundante? ¿Contradictoria?
El autor es muy claro al
decir “Es tonto contestar una pregunta que no se comprende”, no basta
comprender el problema, el estudiante debe desear solucionarlo, para lo cual,
el problema no debe ser tan fácil pero tampoco tan difícil, se recomienda que
se exponga de forma natural e interesante por parte del docente quien debe
motivar en el proceso.
Según Mason, Burton y Stacey (1998) la comprensión
en los problemas matemáticos tiene las siguientes características:
La comprensión inicia con el
abordaje del problema, Mason et al.
(1998) asegura que esto “consiste en formular el problema de forma precisa y en
decidir exactamente lo que se quiere hacer” (p.36). El estudiante debe
enterarse de la información que se da y determinar que se pregunta en el
problema, para esto, se requiere responder a tres interrogantes:
1. ¿Qué es lo que se? Esto lo da la experiencia de actividades
anteriores.
2. ¿Qué es lo que quiero? Puede estar enfocado en: encontrar la
respuesta o en demostrar que algo es cierto. Es preciso, clasificar la información,
descubrir ambigüedades y particularizar para descubrir cuál es el problema
real.
3. ¿Qué puedo usar? Gráficos, tablas, imágenes y símbolos.
En el proceso de la
comprensión del problema se recomienda llevar rótulos de la información que se
vaya analizando.
Método Mason,
Burton y Stacey
Este método, se describe en
el libro “Pensar matemáticamente” los autores hacen una exposición de los
procesos necesarios para atacar cualquier problema de manera eficaz por medio
de la experiencia para el pleno desarrollo del razonamiento matemático. Otro
aspecto a resaltar es la dificultad, que en palabras de los autores se denomina
“Atascado”, esto es relevante en el método y se cataloga como una oportunidad
para aprender. Se da más relevancia a los procesos que desarrolla el estudiante
más que a las soluciones propuestas, porque, de esta forma se confirma la
comprensión total de la situación a solucionar.
Mason, et al. (1998) apoya
su planteamiento en cinco ideas básicas, que son las siguientes:
1. Se puede pensar matemáticamente por uno mismo.
2. La práctica unida a la reflexión mejora el razonamiento
matemático.
3. El razonamiento matemático está motivado por la mezcla
entre: contradicción, tensión y sorpresa.
4. La pregunta, el reto y la reflexión son los ingredientes en
los que se mueve el razonamiento matemático
5. Nosotros mismos y el mundo alrededor puede ser entendido
desde el razonamiento matemático.
El método consta de tres
fases de las cuales ya se analizó la primera; la fase de abordaje, por lo tanto, se pasará al estudio de:
Fase de abordaje
El estudiante, lee con
cuidado el problema y responde los interrogantes mencionados anteriormente:
¿Qué se?, Según la información que da el problema o según la experiencia; ¿Qué
quiero?, organizar datos, responder el interrogante, entre otros aspectos y ¿Qué
puedo usar?, en este caso se hace relación a gráficos, tablas y diferentes
representaciones.
Fase de ataque
Mason, et al. (1998) inicia
esta fase con el presupuesto que el problema ya está dentro de la mente del
estudiante y lo ha hecho suyo; y por lo tanto, ya está listo para hacer
conjeturas que dependen de la particularización y la generalización, para poner
en juego diversos planes siempre aceptando que puede estar atascado, frustrado
o con pánico. Las conjeturas son aquellas afirmaciones que parecen razonables,
sin embargo, su veracidad no ha sido demostrada, lo trascendental está en
sentir o adivinar que algo ha de ser cierto e investigar su veracidad, para dar
paso a la última fase.
Fase de revisión.
Se enfatiza, en revisar el
trabajo, cuando se llega a una solución o cuando se está a punto de rendirse
con el fin de comprobar la solución, reflexionar en las ideas y momentos clave
y generalizar a un contexto más amplio.
En la comprobación, se
pueden usar: cálculos, razonamientos para comprobar que los cálculos son
apropiados; analizar si la solución responde a la incógnita del problema. En
cuanto a la reflexión, las ideas y momentos clave ayudan a retomar el problema
y hacerlo más claro para terminar en la generalización y dar nuevas
alternativas de solución cambiando algunas de las condiciones. (Mason, et al.,
1998).
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